La bicicletería El Diablo Rojo es el comercio, en actividad, más antiguo de Caseros. Instalada, desde 1936, en avenida San Martín, entre Urquiza y Belgrano, fue inaugurada por Justo Méndez quien le puso ese nombre por su gran admiración a un motociclista que en los años ’30 era denominado con ese apodo.

Trabajador incansable, las jornadas de Justo comenzaban a las cuatro de la madrugada y se extendían hasta el anochecer. Alguna vez, nos dijo: «Si uno quiere tener algo, no hace falta ir a EEUU. Aquí, trabajando fuerte, las cosas también se consiguen». Gomines, llantas, cámaras, rayos infladores y parches fueron el marco constante de su vida. Su relación con los rodados fue tan estrecha que cuando la policía recuperaba bicicletas y triciclos robados se apelaba al conocimiento de don Justo para identificar a sus propietarios. En realidad… ¡qué caserino alguna vez no fue a la bicicletería El Diablo Rojo!. También, fue inventor de bicicletas ‘excéntricas’ que fueron requeridas hasta para espectáculos televisivos.

En una milonga, en el club El Triunfo, conoció a Dolores Lola Esvert, quien fue esposa, compañera, amor de su vida. El matrimonio tuvo tres hijos –Héctor Justo, Carlos Alberto y Mabel Susana-siete nietos y un bisnieto. Méndez fue también ciclista aficionado y alguna vez intentó ser motociclista, pretensión abortada por su esposa que utilizó los pesos ahorrados para la anhelada motocicleta en la adquisición mucho menos riesgosa de ladrillos, cal y cemento, para la soñada casa propia. Don Justo- quien fue siempre un hombre muy estimado por los vecinos – falleció el viernes 27 de noviembre de 1998, apenas horas después de celebrar sus 85 años.
La bicicletería El Diablo Rojo continúa en actividad, en el mismo lugar, dirigida por su hija Mabel.

 

DÉCADA DEL ’60.

El Tano (peluquero de Cavassa y Mitre), Carlos Collado, Carlos Méndez, don Justo Méndez  y Lola Esvert de Méndez.