Hace un tiempo, el diario La Nación publicó esta foto acompañada del siguiente comentario “El 12 de abril de 1927, el ministro de Guerra, Agustín P. Justo, ascendía a la carlinga posterior, como tripulante, en el puesto de observador, del avión Breguet número 11. El piloto, luego de calentar el motor, inició el carreteo para el despegue. Una vez en el aire, se elevó hasta los 2000 metros y puso rumbo hacia La Rioja. Las condiciones climáticas no eran las más propicias. Así, el avión entraba en violentas pérdidas de altura debido a los pozos de aire. Al aterrizar en La Rioja, ya al final del carreteo por el pasto, el piloto giró la cabeza para hablar con el ministro y se encontró con la desagradable sorpresa de que la carlinga que ocupaba Justo ¡estaba vacía! En Buenos Aires se recibió un telegrama que, según algunos adversarios de Justo, decía: «Ministro de Guerra perdido en el aire. Alegría» Curiosamente, el piloto era el capitán aviador del Ejercito Victorino Martínez de Alegria, por lo que su firma truncada aparecía al final del mensaje como una expresión un tanto desconcertante para la desagradable noticia que se comunicaba. Luego de horas de incertidumbre, se supo que el ministro había sido despedido de la carlinga en uno de los tantos pozos de aire en que cayó el avión. Como era su costumbre, Justo no se había abrochado el correaje de seguridad que lo hubiera mantenido en el asiento. Al caer del avión, el ministro desplegó su paracaídas y descendió ileso en la copa de un árbol de un campo en Patquia, provincia de La Rioja».

ALFREDO RAZETO

Como sostiene la crónica, el entonces ministro Agustín P. Justo se cayó del avión por su resistencia a abrocharse el correaje. También era reticente a sujetarse el paracaídas y, en ese comentado viaje, sólo lo hizo ante la insistencia de uno de los mecánicos del avión, Alfredo Razeto, integrante de una de las familias tradicionales de Caseros. Agustín P. Justo luego de rescatado le agradeció a Alfredo su insistencia en que se calzara el paracaídas, actitud que le salvo la vida al entonces ministro y, más adelante, presidente de la Nación.