Esta foto fue tomada en los años ´60, en la fiambrería El Destino, ubicada en av. San Martín, casi esq. Belgrano. Sus dueños eran Chicha y Santiago Borroni (de brazos cruzados).
En 1969, El Destino bajó definitivamente sus persianas.

Santiago había comenzado a trabajar en 1944, en la fiambrería que, en ese año, José Ottonelli tenía anexada a su legendaria pizzería.
Alguna vez, Santiago nos contó: “José Ottonelli me tomó como socio habilitado, a pesar de que yo no tenía un centavo, y eso me significó de mucha ayuda”.
Cuando cerraba la fiambrería, Santiago continuaba trabajando en la atención de la muy concurrida pizzería: “Trabajaba dieciocho horas por día”.

PANADERÍA PIONERA

El abuelo de los Borroni – quien tuvo once hijos – fue, en 1908, quien instaló, en Garay y Sarmiento, una de las primeras panaderías de Caseros (creemos que se llamaba “Del Pueblo”, pero no lo tenemos confirmado).
Santiago, a sus trece años, ya repartía el pan caliente, con su jardinera, por las calles de Caseros, desbordadas de barro.

El padre de Santiago también trabajaba en panadería; en realidad, todos los Borroni ayudaban en la panadería… “y el que necesitaba plata, iba y la sacaba del cajón”.

Otros recuerdos de Santiago Borroni:

“El que nos vendía la harina, venía a cobrarla una vez por año. Nosotros, ese día, lo invitábamos a cenar y él nos traía regalos; amarettis para mis tías y juguetes para los más chicos”.

“Una vez, un desconocido me paró y me agradeció que mis familiares le fiaron el pan durante diez años; me dijo: ´yo estaba en la mala y a pesar de que pasaron más de 50 años, se lo agradezco porque cuando pude pagué todo lo que debía y porque soy agradecido’”.

Santiago – quien falleció hace varios años -residía, desde 1927, en la calle Valentín Gómez, entre av. San Martín y 3 de Febrero. En ese tiempo, en esa cuadra que era de tierra, cada carnaval se barría la tierra, se regaba y se armaban los palcos y las tribunas para que los vecinos disfrutaran el pasaje de las carrozas.