El viernes 18 de octubre de 1996, tras 64 años de existencia, el «Cooperativo» cerró definitivamente sus puertas por disposición del Banco Central que ordenó su puesta en venta.

Era hasta ese viernes, la entidad de Urquiza y av. San Martín, el mayor referente de nuestro barrio; “el primer banco cooperativo del continente”, era uno de sus lemas.

Por décadas, pareció invencible, sólido. Pero era la década del ’90, pleno menemato,  cuando estalló el efecto tequila que sacudió las estructuras financieras más firmes. Y como cataratas, cayeron los rumores, las corridas bancarias, la falta de confianza.

Los ministros de Economía nativos  y  probables falencias propias de la gente a cargo del Cooperativo hicieron el resto.

Lo cierto fue que aquel viernes 18 de octubre, el Banco Cooperativo de Caseros cerró sus puertas para siempre.

Desde ese día, sólo se esperaba que se presentara el mejor oferente para hacerse cargo del Cooperativo: resultó ser el Banco de Crédito Argentino (BCA), entidad que empezó a regularizar el funcionamiento del BCC, a fines de año.

Antes de que esto sucediera, personal del BCC marchó en situación de protesta por las calles céntricas de Caseros. La manifestación culminó frente a la casa del doctor Alfredo Ferro, quien fuera presidente del Cooperativo y por entonces residía a pocos metros de la Casa Matriz.

En aquella primavera del ’96, en charla con Caseros y su Gente, Juan Rosendo – delegado general de la Comisión Interna del Banco Caseros- expresó lo siguiente:

  • Hace cuatro meses, hubo una oferta concreta del Banco Provincia para comprar al Caseros y dejarlo dentro del grupo Provincia. Nosotros estábamos contentos porque si bien se esperaba algún ajuste, teníamos más posibilidades de mantener la fuente de trabajo.
  • Ya casi estaba todo abrochado, cuando Roque Fernández que asumió como ministro de Economía fue reemplazado por Pedro Pou en el Banco Central, y empezaron a aparecer los palos en la negociación. Pou es un hombre del riñón de ADEBA (Asociación de Bancos Argentinos) que no quiere que el Provincia se expanda. Pou fue quien en pleno efecto tequila dijo que sólo iban a quedar alrededor de 30 bancos. Esta declaración en vez de ayudar a los bancos chicos, fue lapidaria.
  • En realidad, esto es una pulseada entre ADEBA y el gobernador Duhalde, quien quiere la expansión del Banco Provincia; ADEBA, en cambio, quiere concentrar el poder en pocos grupos.
  • El BCA estuvo a punto de comprar al Caseros a fines del año pasado; se retiró de la operación por problemas internos, propios. Es mentira que fue por problemas de los directivos del Banco Caseros que imponían como condición no largar las riendas.
  • Nosotros no acusamos al directorio del Banco Caseros porque de haber habido algún fraude, el Banco Central, cuando lo intervino, podía haberlo liquidado sin costo político alguno. Incluso, al Caseros lo apoyó el ministro Cavallo en un programa de Mariano Grondona.
  • Cuando ocurrió el tequilazo, la única manera de bancarlo hubiese sido disponer de todos los depósitos líquidos… y ningún banco los tiene para que la gente se lo lleve en ese momento. Esto afecta la confiabilidad y leva años recuperarla. Por eso cayeron entre 30 y 40 bancos.
  • Alentado el pánico, la gente lo primero que hizo fue retirar los depósitos de los bancos chicos. Por otro lado, el Banco Central a los que primero dio la línea de redescuentos fue a los bancos grandes: cuando los chicos reclamaron, no había más fondos y se empezaron a pisar los depósitos.
  • Es cierto que al Caseros se le otorgaron, con el tiempo, redescuentos por más de 100 millones y 34 millones por el Fondo Fiduciario pero no vino la plata de golpe para enfrentar los retiros. Los fueron mandando de a un millón… y eso es como mandar los soldados, a la guerra, de a uno.
  • Nosotros, los trabajadores, caminábamos por la cornisa. No podíamos hacer manifestaciones o paros porque hubiésemos espantado a los pocos clientes que quedaban. El objetivo primero siempre fue mantener la institución como fuente de trabajo.
  • El proceso que vivimos era ineludible porque acá hay una política de concentración financiera y de concentración económica.