Enzo Cantamessa, el vecino que al contarnos su historia de vida, nos cuenta parte de la historia de Caseros
By Caseros y su Gente

Enzo Cantamessa, el vecino que al contarnos su historia de vida, nos cuenta parte de la historia de Caseros

A don Enzo – quien vivía en la calle Sarmiento, entre La Merced y Mitre – lo entrevistamos cuando palpitaba sus 79 años (1999). Encontramos a un vecino bonachón de sonrisa burlona, un vecino que evocó su historia de vida que, de alguna manera, es la historia cotidiana de un barrio como el nuestro durante parte del siglo pasado. Esto nos relató, don Enzo:

MI INFANCIA. Estoy en Caseros desde el año ’27; vivíamos en Puan y Hornos. Eran siete lotes. Teníamos alfalfa, más de cincuenta conejos, gallinas. Había un cerdo que la abuela alimentaba con la leche que le sobraba al vasco lriartegaray. En el fondo de casa teníamos un cañaveral. Yo le vendía cañas – a dos centavos las gruesas y a uno las finas – a los fabricantes de fideos. Antes, los fideos se colgaban sobre cañas.

ABUELA BRAVA. Mi abuela nació en Dolores, en el año 1880. Su familia se vino a la capital corrida por los indios que salían a malonear. Ella tenía un rifle 12. Me decía: «¿Querés comer palomitas, nene?» Ponía maíz y a una distancia de veinte metros, bajaba seis, siete.

LA ESCUELA. Recién llegado de la Capital, a mis siete años, fui a la escuela Angel Pini, los pibes me cargaban: “Ché, pituco” me decían… si me habré agarrado a piñas. Pero después, me hice amigos de todos. También, fui a la escuela 8 (Belgrano y 3 de Febrero).

LA REVOLUCIÓN DE URIBURU. El día de la revolución del ’30, sólo fuimos a la escuela: Nino Gutiérrez, los dos hermanos Arregui, los dos hermanos Scianja y yo. Jugábamos como si nada…éramos pibes de diez años. La que lloraba era la señorita Estévez porque su hermano era almirante… llegó a ser jefe de la Armada, creo. Las tropas que venían de Campo de Mayo pasaban por Mitre. Hacían un barullo bárbaro sobre el adoquinado. Recuerdo que las tropas hacían simulacros de combate en Olavarría y Tuyú. Después, los pibes íbamos a buscar las cápsulas vacías. Hablar de revolución era una cosa terrible. Mi abuela reservaba, por las dudas, una bolsa de harina.

«NACE FÉLIX CANTAMESSA E HIJOS». Mi papá era piamontés. Fue subalcalde ad honorem de Caseros, en el año 27′; renunció porque había cosas que no le gustaban y nunca más se metió en política. Se dedicó a vender bronces. En los años ’40,abrió la distribuidora de Fabricaciones Militares «Felix Cantamessa e hijos»… vendíamos bronce, cobre, aluminio…Éramos mi papá, mi hermano Arnaldo, que murió hace un año, y yo.

Le vendíamos a IBM; Fiat; Aguaviva, Crocco y Maldonado; Raponi… fuimos los primeros que les dimos 10.000 dólares de crédito a Zanella. En ese entonces, fabricaban puertas y ventanas. La firma estaba integrada por Juan y Santiago Zanella, Dante Marcel y Mario… no me acuerdo el apellido. Eran muy trabajadores y cumplidores.

TRONCO EN EL FUTBOL, TEMIBLE EN LA PALETA. Me gustaba el deporte. Al futbol era maleta, ligero pero tronco. Jugaba bien a la pelota a paleta. Con Marcial Quiñones formábamos una pareja temible. Jugué en Tiro al Segno, en el club Caseros, en la República… frente a la estación estaba el café de Nasi que tenía una canchita de paleta. Al lado del café de Nasi estaba el de Mantecón. Nosotros parábamos ahí. Tenía una mesa de billar. Con un chopp que valía 20 centavos, pedía un sanguche de jamón queso y manteca. También, vendían un alfajor grandote así.

A MEDIDA. Los mejores trajes de Caseros los hacían los Manneglia: don León y su hijo Beto. León me decía:»Ché, Enzo, tengo una tela que te va a quedar pintada…y sin tomarme la medida, me quedaba pintada, nomás.

INFALIBLE PARA GANAR A LA QUINIELA. Un quinielero, de la época de Barceló, me enseñó la única manera de ganar a la quiniela. Me dijo: “Comprate una alcancía y pone allí toda la plata que vas a jugar. Cuanao ganes, te pagás de ahí. A fin de año, vas a ver la diferencia que hiciste”. (NdeR: con la inflación actual, ni se le ocurra, vecino lector).

CLASE «TUVE». Yo era de la clase media, ahora soy de la clase “tuvo”… tuve casaquinta, tuve yate, tuve casa de veraneo… tuve que vender todo para seguir sobreviviendo… pero no me quejo porque nunca fui muy ambicioso.

LA HAMACA DEL BARRIO. En el fondo de casa tengo, desde hace 50 años, una hamaca. Todos los pibes de la cuadra venían a hamacarse. Y algunos todavía lo siguen haciendo.

LAS MOJARRITAS DEL MANZANARES. Cuando tenía la camioneta, me los llevaba al río Manzanares a pescar mojarritas. A veces, se enojaban entre ellos porque se disputaban la propiedad de las mojarras. Recuerdo a uno de los chicos Cuadrado que un día se plantó y dijo: “A mí, no me van a jorobar porque yo me las guardo en el bolsillo»… y se veía como la mojarra le saltaba en el bolsillo del pantaloncito.

A ALGUNOS POLÍTICOS, LES DESEO… De salud estoy bien, aunque ahora ando un poco jorobado de la gota. Es un dolor que no se lo deseo a nadie… bah, a algunos políticos se los deseo.

Cantamessa fue contemporáneo de familias pioneras de Caseros: los Serpelli, Galera, Varvuzza, Vilela, Casai, Pangua, Mazobrio… También fue integrante de la legendaria Peña de los Miércoles – grupo de amigos que comenzó a reunirse en 1939, en el club RepúblicaPaco Laguna, Orlando Draletti, Juan Lastoria, Eduardo Borel, Carlitos Pérez, Guido Ricceri, Anselmo Petrucci, Araldo Maneglia, Enzo Sapeti, Quique Castro, Quique Fedeli, Pedro Malvido Giménez, José Pintimalli

Don Enzo falleció el lunes 30 de julio de 2007, a sus 87 años. Hoy se cumple el 15° aniversario.

Casado con Haydeé Beatriz Gallardo, el matrimonio tuvo dos hijas: Haydeé y Norma.

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