Falleció el jueves 8 de noviembre de 2012, a sus 70 años.

Fue alumno de la escuela N°8 (cuando estaba ubicada en Belgrano y 3 de Febrero) y, también, de la N° 47, en Barrio Evita.

Vivía en la calle Méjico, entre Directorio y La Merced, en Villa Alianza, su barrio de siempre. Alguna vez, nos dijo: «Cuando yo era chico, desde acá se veía hasta Ciudadela».

En su juventud, ingresó a la Escuela Universal de Relojeria,  institución de la que egresó con un diploma bajo el brazo pero, además, con la convicción de que iba a seguir relacionado con el mundo de los relojes a lo largo de su trayectoria laboral.

En 1985, creó O.R.A. (Organización Relojera Argentina) empresa orientada a la comercialización de relojes de personal que, con el correr de los años, se convirtió en una de las líderes en su rubro en todo el país.

Uno de los orgullos de Juan Carlos era haber instalado, en el distribuidor de La Plata, el reloj que muestra la hora y la temperatura y que puede distinguirse desde más allá de los 500 metros.

Cálido, de hablar pausado y gestos amables, Juan Carlos – quien tenía dos hijas, Lorena y Marina, y tres nietos – era integrante del Rotary Club Caseros Sur, entidad donde ejercía – el año de su deceso –  el cargo de presidente.