Quienes visitan estas páginas saben que acostumbramos destacar aconteceres caserinos. Pero, cada tanto, si consideramos que la cuestión lo merece, nos atrae atravesar las “fronteras” del barrio.

¡Y vaya si doña Raquel lo merece!.  

Ella es vecina de  Don Torcuato. Luce 82 años.

Semanas atrás, hizo realidad un sueño que tenía postergado: concluir su educación secundaria.

CÓMO LO HIZO

Corría el 2020 en plena cuarentena y su hija Paula le preguntó: “¿Qué te falta hacer en la vida?”.

“Terminar el secundario”, respondió Raquel, de acuerdo a lo que se publicó en distintos medios.

Paula inició de inmediato la búsqueda de una institución que posibilitara concretar el anhelo de su mamá.

Logró que la inscribieran en el Centro Educativo de Nivel Secundario N°456 (Tigre).

Y fue así que la pandemia encontró a doña Raquel estudiando a distancia, amigándose con la tecnología, entreverándose con apuntes y trabajos prácticos.

Tuvo un “ayudín”: el aliento permanente de sus cuatro nietos, requeteorgullosos de una abuela tan especial.

Doña Raquel integró un grupo de WhatsApp junto a compañeros de estudios que ignoraban su edad y recién la conocieron en persona (imaginamos su sorpresa) al momento de recibir los diplomas, a fines del mes pasado.

“ESTUDIAR LA SALVÓ”

Su hija Paula – quien se enteró antes de la entrega de la reunión de egresados que su mamá había sido seleccionada como abanderada – señaló en una entrevista: “Las personas mayores no la pasaron bien en el encierro por el coronavirus. Yo estaba preocupada por mi mamá, al igual que muchos hijos”.

Y agregó:Estudiar la salvó”.