Las máscaras de protección facial fueron producidas y donadas por estudiantes y docentes de la Universidad para atender a pacientes con Covid-19 en la red pública.

En un mes y medio, un total de 500 máscaras de protección facial fueron creadas y distribuidas por la UNTREF para profesionales que se desempeñan en más de 10 centros de salud, entre los que se encuentran hospitales públicos, Centros de Atención Primaria (CAPS), centros de aislados para infectados e institutos docentes del área metropolitana de Buenos Aires.

Los alumnos y docentes de la Maestría en Tecnología y Estética de las Artes Electrónicas, dirigida por Mariela Yeregui, organizadores y protagonistas de la iniciativa, prevén concluir la campaña solidaria con la entrega final de casi 700 máscaras protectoras en los próximos días.
Doce instituciones públicas de salud ya recibieron los insumos de la UNTREF.

Esta actividad solidaria fue impulsada gracias a que muchos estudiantes y profesores de este posgrado practican la cultura maker –expresión que está basada en la tecnología del hágalo usted mismo– y que actualmente se encuentran conectados con redes nacionales de ayuda para mitigar el avance de la pandemia. El trabajo iniciado durante los primeros días de abril contempló un total de cinco etapas, logrando producir y donar en cada una de ellas un promedio de 130 unidades que resultan fundamentales para reforzar el sistema sanitario.

En las primeras dos etapas se fabricaron y entregaron 270 máscaras de protección facial.  Luego de esas primeras dos entregas, el nivel de producción se mantuvo estable y el equipo de la Universidad consiguió elaborar otras 230 más, llegando a la suma de 500 máscaras. Yeregui comentó que la solidaridad de los estudiantes fue fundamental para continuar la actividad y que una de las acciones destacables fue la donación de acetato –un tipo de plástico transparente que conforma el insumo– por parte de alumnos de 2º año de la carrera, sumado al hecho de que la UNTREF financió la materia prima indispensable para la elaboración del producto.

Las máscaras de protección facial presentan una parte superior como vincha hecha en plástico impreso en 3D, y una parte frontal que tapa la cara desde la parte superior de la cabeza, hecha en acetato. Se trata de un insumo fundamental para aquellos profesionales de la salud que se encuentran en la primera línea de atención en la pandemia de coronavirus.

Las ventajas de las máscaras faciales impresas en 3D se relacionan con el hecho de que son fáciles de hacer; son eficaces ya que están diseñadas de acuerdo al contorno facial para que se ajusten correctamente a la cara de las personas; son reutilizables, duraderas y resistentes para un uso prolongado; son ecológicas por la utilización del PLA, un material 100% no tóxico; y presentan una adecuada transpirabilidad, debido a que están diseñadas en una cuadrícula espacial, mejorando ampliamente la ventilación del aire y la respiración humana.

Si bien la campaña organizada por la Maestría en Tecnología y Estética de las Artes Electrónicas se encuentra en su etapa final, desde la carrera recuerdan que para colaborar en la misma los interesados deben contactarse al correo coordinacionmae@untref.edu.ar.

Fuente: MundoUntref