Luego de que la OMS declarara que la “posibilidad de que los asintomáticos contagien no puede descartarse”, un blog elaboró un texto en el que se afirma que los portadores asintomáticos “no difunden” COVID-19 y que la OMS decidió eliminar el protocolo de rastreo de contactos y los argumentos para las vacunas obligatorias. Este mensaje también fue replicado en distintos medios de comunicación y en redes sociales.

¿Por qué es falso?
En una conferencia de prensa, una funcionaria de la OMS mencionó que hasta el momento no hay muchas evidencias acerca del contagio del nuevo coronavirus por personas infectadas que nunca presentan síntomas, es decir, los asintomáticos. Esto quiere decir que aún falta información para conocer la contribución de los asintomáticos a la transmisión del virus, y que la posibilidad de que los asintomáticos contagien no puede descartarse.

Los estudios acerca de la infectividad del virus establecen que el mayor contagio se da por personas pre-sintomáticas, es decir personas que se infectan y que contagian sin saberlo hasta que manifiestan síntomas. En segundo lugar por personas con síntomas. Las personas que habiéndose infectado nunca presentarán síntomas (asintomáticos) se estima que representan un porcentaje menor en la contribución del contagio, al igual que las superficies contaminadas.

El período de mayor contagio de esta infección es durante la manifestación de síntomas, pero el grupo de sintomáticos es el más fácilmente detectable y puede ser aislado rápidamente. Con lo cual el porcentaje de contribución termina siendo mayor por los pre-sintomáticos, que sin rastreo de contactos estrechos y aislamiento de los mismos, son los que más contagiarán. Por esta misma razón, en cuanto a contribución en el contagio, los grupos de sintomáticos y pre-sintomáticos son los más estudiados. Esto no sucede con los asintomáticos, ya que al nunca presentar síntomas, su enfermedad pasa completamente desapercibida y por lo tanto, no se testea ni se estudio. Es por ello que hay menos cantidad de evidencias de este tipo de contagio, lo cual no implica que no exista.

Cabe recordar que una de las razones de la rápida propagación del nuevo coronavirus es que, a diferencia de otros coronavirus, presenta varios días de incubación sin manifestar síntomas. En la mayoría de los casos, se manifiesta al día 5 de infección, pero contagia desde el día 3 (período pre-sintomático) hasta el día 8 o 9. Hay que recalcar que en muchos casos se ha visto que puede demorar hasta 14 días en presentar síntomas (de ahí que ese sea el tiempo de aislamiento exigido para contactos estrechos de casos confirmados).

Entonces, a los fines prácticos, cualquier persona que hoy está sin síntomas puede darse cuenta de que está infectado al cabo de unos días y, por lo tanto, haber estado contagiando mientras se sentía bien y no se daba cuenta de que estaba infectado. Es decir que todos los que no presentan síntomas pueden convertirse en sintomáticos de un día para el otro. Es por esto que se necesita que todas las personas sean responsables en cuidarse de no contagiar al resto de la población para disminuir la propagación del virus. La única manera de hacer esto es respetando el uso de tapaboca-nariz, manteniendo el distanciamiento físico y cumpliendo con las medidas de higiene.

Fuente: CONICET