Entrevistado por el programa “SIN ANESTESIA” (FM 88.9 Unión de Radios Solidarias), Marcelo Manduca integrante de una conocida familia de diarieros de Caseros – quien tiene su puesto en Alberdi y Lisandro Medina – contó que sufrió diferentes delitos en los últimos dos años y se refirió a la inseguridad de Tres de Febrero.

“Cuando terminé mi guardia como bombero, el lunes 22 de junio, llegué a mi casa, me cambié de ropa, y tipo nueve de la mañana, me llama urgente mi señora diciéndome que habían entrado a robar al negocio.
“Cuando llegué al lugar (Lencería Shamila, ubicada en la calle Belgrano, casi esq. 3 de Febrero) estaba la policía, la vidriera rota, las candados cortados, hicieron un desastre…”

Hace dos años, Carlos (49), hermano de Marcelo, fue asesinado, mientras atendía su puesto de diarios de Mitre y Esteban Merlo. Al respecto, Marcelo señaló durante la entrevista radial: “Hay dos presos por lo de mi hermano. El menor, que está juzgado, y ahora falta juzgar al mayor pero hay uno que está prófugo”. Y agregó: “Cuando pasó lo de mi hermano, me tomé vacaciones para descomprimir. Cuando llego a mi casa, me la encuentro dada vuelta. Hasta al aire acondicionado me abrieron. Te sentís violado. Un desastre me hicieron”.
“Mi mamá murió de tristeza. Mi hermana se suicidó por todo lo que fue pasando después de lo de mi hermano. Y ahora me encuentro con el robo del local. Entonces, qué más me va a pasar”.
“Me llamó el intendente. Y me llamó Martín Jofré. Me dijeron que se ponían a disposición mía. Les dije si pueden encontrar la mercadería que me robaron. Voy a ser positivo. No sé si voy a poder conseguir la mercadería pero era mucha plata la que se llevaron, como 800 mil pesos. Un pijama sale tres mil pesos, se llevaron todos los pijamas. Habíamos comprado varias marcas. Se dieron el lujo de elegir la mercadería. Encima, lo peor que hay es entrar y ver una botella de alcohol. Eso te pone más mal de la cabeza.
“La pandemia me afectó muchísimo en la venta de diarios. Más de un 90 por ciento cayeron las ventas. Es un desastre, no se vende nada. Estaba vendiendo veinte Clarín… ahora vendo cinco o cuatro. Si hoy tengo que vivir de los diarios, estoy al horno”.

Con respecto a la situación que está padeciendo el cuartel de Bomberos de Caseros, preciso que se “está pasando por una situación crítica. La Municipalidad nos abastece con el combustible. Y después nos vamos armando como podemos. En la parte económica estamos complicados porque Nación no liberó los subsidios”.
Por último, enfatizó Marcelo: “Lo que pueda brindar a la gente, además de ser bombero, lo voy hacer. La otra vez vino gente a pedirme alimentos y se los conseguí. A mí no me gusta la política, sino la acción. Y si no lo consigo (el alimento), saco plata del bolsillo y se lo compro. Así somos la familia Manduca”.