En la tarde del jueves 16 de julio, falleció, víctima de un infarto, a sus 68 años, Nora Irene Falcón, muy querida vecina de Caseros.
Fue alumna tanto de primaria como de secundaria del Colegio Abate José Rey. Tras graduarse como maestra jardinera, impulsó la creación del Jardín de Infantes del establecimiento de la calle Alberdi, entre Hornos y Curapaligue, y a lo largo de más de tres décadas, se convirtió en el alma mater del Jardín.

Más allá de su cargo como directora, desempeñó su tarea con suma eficiencia y dedicación. Fue de esas personas que le ponen tanto amor a su trabajo que se convierten en un ejemplo y en un aliento para quienes las acompañan en su quehacer.
Es que el Jardín era su vida, describe una de sus compañeras. La permanente predisposición para todo, las constantes iniciativas, el estar siempre dispuesta a dar una mano, su espíritu colaborativo, fueron algunas de sus características.
Son decenas las anécdotas que subrayan su trayectoria en el Jardín. Y, agregan quienes la conocieron, a tanta entrega debe sumarse su risa fácil y contagiosa alegría, su carisma, su voluntad proactiva, su constante brindarse con afecto, su compañerismo dentro y fuera del colegio.

Tras jubilarse, Nora se desempeñó como recepcionista de una profesional de nuestro barrio.
Nora – quien tenía una hermana, Mabel – estaba casada con Mario Gaitán. El matrimonio, que residía en Hornos y Esteban Merlo, tuvo dos hijos – Adrián y Mariana – y cinco nietos.