Carlitos Carrera– dueño del restorán Ideal (más conocido como el Sheraton de Caseros)- nos relata que esta fotografía fue tomada en San Andrés donde su papá, don Anselmo, había instalado la fonda «La Noria». Ese negocio estuvo abierto entre 1953 y 1957, «año en que nos fundimos».

Carlos recuerda que en ese tiempo, él era alumno de la escuela 12 y los fines de semana, sus padres lo llevaban a San Andrés. Por entonces, la familia Carrera residía en la calle Sarmiento, entre Belgrano y Moreno, al lado de la casa de don Fernandes D’Oliveira, vecino portugués, tenaz impulsor de legendarias instituciones caserinas.

«Acá vivíamos y acá mismo, mi papá, en la parte de delante de nuestra casa, inauguró el restorán Ideal, para ahorrarnos el alquiler que no se podía pagar en San Andrés», señala Carlos.
Quienes ingresan al Sheraton…, se van a encontrar con esta foto que, cuenta Carlos, refleja la imagen de un grupo de delegados gremiales, junto a sus familiares, de la por entonces muy emprendedora Textil San Andrés.

En el fondo de la escena se encuentran parados «dos de mis tíos – Pedro Giancoli y Paulino Carrera – quienes eran los mozos de mi papá. La nena que se asoma atrás de todo, es mi hermanita Beatriz Rosa, ya fallecida. El hombre que también se ve de pie, de saco y corbata, era un delegado muy conocido al que le decían “el hombre del clavel” porque siempre llevaba prendido un clavel blanco o rojo en la solapa», describe Carlos.

Más de sesenta años después de tomada esta foto, algunas de las sillas ocupadas por aquellos comensales continúan prestando servicio en el actual restorán Ideal, local que en noviembre de 2017, fue distinguido como Notable , por las autoridades municipales.

Carlitos y don Anselmo Carrera