Esta foto fue tomada en 1938, sobre la avenida Mitre, casi esquina Perú. En ese entonces, la avenida tenía pinos y eucaliptos.

Posan para la posteridad: Oscar Monetti, Mauricio Monetti, Carlos Sampayo (¡jugaba a la pelota como los dioses, dicen!) y Juan Coco. El terreno que se proyecta al fondo pertenecía a la quinta de Pablo Ottonello. Los vecinos le decían “La quinta de Lorenzo”, porque el tal Lorenzo era su hijo.

Cuando los rapaces del barrio ingresaban subrepticiamente a robar verdura, eran puntualmente perseguidos por El Bolo, un muchacho que vivía en Villa Risso, que montaba una yegua llamada La Petisa. Cuando los agarraba, los ponía, como castigo, a lavar la verdura en el estanque. Lorenzo les decía: “Pero por qué vienen a robar si cuando me piden, les doy”.
“Pero así es más lindo”, le respondían los rapaces que además, eran caraduras.

“A veces –  nos confesó uno de ellos en cierta oportunidad – ayudábamos a recoger las batatas y cuando encontrábamos una grandecita, la pisábamos para enterrarla y poníamos un palito para marcar el lugar. Después la íbamos a buscar y la asábamos en los zanjones.