Una calle tucumana lleva el nombre de un caserino de pura cepa, a quien podemos encontrar caminando por avenida San Martín, por la calle De Tata o por Villa Pineral o por Villa Parque.

Si usted, vecino, anda por Famaillá, noble pueblo del Jardín de la República, se va a encontrar con un impactante parque temático histórico donde podrá sorprenderse con réplicas de los símbolos mayores de nuestra argentinidad: el Cabildo, la Pirámide de Mayo, la Casa de Tucumán y otros. Es en este lugar donde los famaillenses celebran con entusiasmo cada una de las fechas patrias. Lo llamativo es que este parque temático se levanta sobre una calle que homenajea a un vecino de nuestro Caseros: Ricardo “Tata Viejo” De Cesare. Y lo doblemente llamativo es que a Ricardo lo podemos encontrar hoy en la panadería del barrio o esperando la llegada del 123 (aclaración: esta nota fue realizada antes de la pandemia).

LA EXPLICACION         

Ricardo (72) – vecino de Fray Justo Santa María de Oro y pasaje San Francisco, casado desde siempre con Carmen La Rocca – lleva los genes de trabajador grafico que le transmitió su padre y que, a la vez, él transfirió a su hijo Gustavo. Desde hace un par de años se enfrenta a una extraña enfermedad que le impide tomar hasta el remedio más simple. Si un dolor de muelas lo aqueja, se lo tiene que aguantar y sabe que el tratamiento dental deberá soportarlo sin anestesia alguna. Si se engripa o se fractura el brazo, la historia se repite. Nada de remedios.

Para aliviar sus achaques, «y mantener la cabeza ocupada», nuestro vecino se convirtió en un apasionado investigador y difusor de nuestra historia. Suele dar didácticas charlas en instituciones de todo el país y conduce, desde hace 16 años, el programa radial “Contando Historias con el Tata Viejo” que le permitió cosechar múltiples reconocimientos nacionales y hasta internacionales; también, establecer contacto con distintos rincones de nuestra Argentina; especialmente, con Famaillá, pueblo tucumano, ubicado a 35 km. de la capital, San Miguel.

A través del dedicado trabajo de Ricardo,  se constituyó una estrecha relación – que se fue consolidando con numerosas visitas para ofrecer conferencias – con las entidades y autoridades famaillenses.
En agradecimiento a los trabajos que realiza y a su permanente voluntad de difundir la historia, la cultura nacional y algunas costumbres olvidadas de nuestra patria, se decidió denominar, en setiembre de 2010, con el nombre de nuestro vecino de Caseros, a la calle donde se levantó el Parque Temático Histórico Ciudad de Famaillá, considerado como el más importante del noroeste argentino.

Al respecto, el intendente de entonces, Enrique Orellana sostuvo que “para nosotros es una enorme alegría poder hacerlo porque tenemos claro que los justos homenajes hay que hacerlos en vida”.

Y es así que Ricardo – quien se autodenomina El Tata Viejo en homenaje a un vecino entrañable, don Enrique Caferatta, a quien así apodaban – anda por nuestro barrio con el orgullo (y el privilegio) de que una calle tucumana lleva su nombre, su apellido y hasta su sobrenombre, también.