En 2011, la bella modelo australiana Turia Pitt, de 26 años, participaba en un maratón benéfico. Corría por el medio de un bosque cuando quedó atrapada por un aterrador incendio. Las llamas que la envolvieron le produjeron quemaduras hasta en un 65% de su cuerpo, incluido su hermoso rostro. Perdió todos los dedos de su mano derecha.

Durante más de dos años, Turia estuvo internada luchando por sobrevivir. Se sometió a 100 cirugías. Cuando pudo recuperarse, se puso al frente de una ONG donde brinda charlas de superación y busca recaudar fondos para ayudar a quienes transitan por padecimientos similares.

Una revista internacional de modas, que acostumbra poner en la tapa a las mujeres más bellas del planeta, decidió poner la fotografía de Turia en su portada.
«Porque ella es, sencillamente, una de las mujeres más impresionantes que jamás esperarás encontrarte», argumentó la editora de la revista.

Turia con la mirada intacta y sus rasgos mordidos por las llamas declaró: «Soy la chica más afortunada del mundo». Y agregó: «He descubierto lo fuerte que puedo llegar a ser porque la vida me ha puesto a prueba. Tuve que volver a la vida, aprender a hablar y caminar nuevamente».

Las charlas motivacionales que brinda Turia podrían resumirse en los siguientes cinco puntos:
UNO. No darse por vencido. Hay que ser categórico y persistente para conseguir las metas que nos proponemos.

DOS. Hay que rodearse de personas positivas. La negatividad se contagia y quita energías.

TRES. Hay que mantenerse ocupado. Cuando uno tiene tareas y objetivos por delante no queda resquicio alguno para que aparezca la depresión.

CUATRO. Es inevitable sentirse triste alguna vez. Es parte de la vida. Es irreal esperar que la vida sea siempre una maravilla.

CINCO. Hay que comer de manera saludable y hacer ejercicio. Cuando se producen endorfinas es más probable que nos sintamos bien con nosotros mismos.

Turia pasó de ser un modelo de modas a convertirse en un modelo de persona.
«Ser bella es tener confianza en una misma”, sostiene.