Fue un conocido vecino de Caseros. Se desempeñó como suboficial mayor de la Aeronáutica y, desde 1950, residía en la calle Sarmiento, entre Mitre y Nuestra Sra. de La Merced, en un chalet edificado por su cuñado: el conocido constructor Andrés Oberto.

Hijo de los españoles Fidel (ferroviario) y Dolores Valle, Paco había nacido en 1915 en la Capital Federal. A principios de los años ’20, la familia se instaló en Caseros, en avenida San Martín, entre Esteban Merlo y Cafferata. Más adelante, se mudó a avenida San Martín, casi Fischetti. Paco fue alumno de las escuelas N° 8 y N° 33, donde tuvo como compañero de pupitre a Alejo Cardoso. También fue discípulo de la legendaria maestra Baldini. Se recibió de perito mercantil en el Carlos Pellegrini.

Ya en la Aeronáutica, fue destinado a la Base Reynolds (San Luis), donde permaneció a lo largo de tres años y donde intensificó su afición al atletismo hasta alcanzar el récord cuyano de 400 mts.  También fue pelotari en el club República, en SITAS y defensor en el club Caseros (entidad antecesora del Jota Jota).

En 1948, fue designado, por dos años, como agregado aeronáutico en Washington DC y donde quedó sorprendido por la eficiencia americana.
Tras su retiro de la fuerza, instaló una casa de venta de electrodomésticos, «Casa Laguna», en Palomar, localidad donde además, eierció la presidencia del Rotary Club local.

En 2001, durante una entrevista, nos contó lo siguiente:

Cuando nos mudamos a avenida San Martín y Fischetti, ya estaban la estación de servicio de Alfredo Razeto… las únicas gasolineras eran de él y la de Cavassa, en avenida San Martín y Valentín Gomez. En la estación de Razeto estaban Chano, el mecánico; el corredor Agustín Aguaviva, Chiri…

Con mis hermanas, Lolita y Emilia, íbamos a la farmacia de Zavatarro; en esa misma cuadra ( avenida San Martín, entre Alberdi y Sabattini), estaban las pompas fúnebres de Ferro y la casa de Carlos Aloé, quien fue gobernador de Buenos Aires.

Cuando comencé con el atletismo, el que me enseñó muchas cosas fue De Rosso, un vecino de la calle Alberdi, que fue campeón sudamericano.

Cuando me mudé a la calle Sarmiento, en 1950, las familias que estaban por acá eran Cantamessa, Alonso, Tredichini, Gatti, ltuarte…

En el club República, los sábados, las milongas empezaban a las diez y terminaban a Ias dos o tres. Los domingos había matineé, de siete a diez de la noche. Cuando llegaba la hora de finalizar el baile, tocaban un pasodoble.

Otro lugar donde iba a bailar era a The Sportman, el club que estaba en La Merced, casi Sarmiento.

Delgado, saludable, a pesar de su avanzada edad, se lo veía cotidianamente caminar por las calles de Caseros. Casado con Brígida García, el matrimonio tuvo dos hijos, Fidel y Alicia, cuatro nietos y un bisnieto. Falleció el viernes 9 de mayo de 2009, a sus 93años.