Fue repartidor de diarios a domicilio desde pibe. Había nacido en el invierno de 1931 y siempre residió en la calle Zanella (ex Francia) al 2.600.
En sus inicios, trabajó para el diariero José Vega hasta que en 1951 le compró el reparto, con bicicleta incluida.

Cursó la primaria en la escuela por entonces ubicada en 3 de Febrero y Belgrano y le gustaba tanto el reparto que si no hubiera sido diariero, hubiera tenido reparto de pan, nos confesó en cierta oportunidad, y agregó: «Durante un tiempo, trabajé con el panadero Gorgolizo«.

Simpatizante de Independiente, comenzaba su jornada a las 6,30 cuando recogía los diarios en la estación de servicio de Urquiza y Zanella. Entre sus clientes más fieles figuraban Dante, el carnicero; Ferrari, el farmacéutico; Soler, el escribano; Zivec, el imprentero; la señora de Chiessa; Pangua, el panadero; Martín, de la cochería; Herrera, el mecánico dental…

En el más de medio siglo que Armando llevó repartiendo diarios, sólo faltó en dos ocasiones: cuando fallecieron sus padres.

En los años ´90, la biblioteca Alberdi le entregó la distinción “Vecino destacado de Caseros”.

El querido Armando falleció el 4 de mayo (un día como hoy) de 2004, a sus 72 años. Estaba casado con María Nataricio; el matrimonio tuvo dos hijos, Luis y Zulema.