Don Floro. Así le decían. Don Floro, hoy déjeme un litro, ahí tiene la lechera. Don Floro… el sábado, sin falta le pago.

El hombre se llamaba Florentino Razeto y había nacido en 1903.

Fue un muy conocido y querido lechero de nuestro barrio. Con su carro a caballo, recorría desde Villa Mathieu hasta Sáenz Peña.  Calles que se multiplicaban en tierra y zanjones. Vendía diariamente, nos dijo alguna vez, alrededor de 30, 35 tarros (unos 600 litros).

Lechero de ley,  por un lado daba yapa sin que se lo pidieran y, por el otro,  le ponía algo de agua a la leche sin que lo supieran.

Por supuesto, se hacía el enojado cuando los chicos se colgaban del carro y medio que los asustaba con el látigo… “aunque un poco me hacía el distraído”, nos confió en cierta oportunidad.

Cuando dejó de trabajar como lechero, se dedicó a ayudar a uno de sus hijos, quien tenía reparto de huevos.  Hasta sus 84 años, peregrinó a Luján junto a los feligreses de la parroquia Cristo Rey.

Floro – quien vivía en la calle Larralde, entre De Tata y Alberdi – supo tener, con sus hermanos Andrés y Pablo, tambo propio, en Dante y Hornos: “ellos ordeñaban las 200 vacas que pastaban en los campos que le alquilábamos a la viuda de Romero y yo me encargaba del reparto”.

Nuestro recordado vecino falleció el 14 de septiembre de 1992, el mismo día en que cumplió 89 años.

DOS ANÉCDOTAS

Caseros y su Gente