«Entrá – me invitó – ¿querías entrevistarme?».

«Bueno… si tenés un poco de tiempo para mí».

«Mi tiempo es la eternidad y tengo tiempo para todo”, me sonrió Dios y agregó: “¿Qué me querés preguntar?».

¿Qué es lo que más te sorprende de los humanos?.

Que sea aburrido para ellos ser niños y tengan prisa por crecer… entonces, quieren volver a ser niños. Que pierden su salud para ganar dinero y luego, pierden su dinero para recuperar la salud. Piensan constantemente, preocupados, por su futuro y olvidan el presente…así no viven ni en el presente ni en el futuro. Viven como si nunca fueran a morir y mueren como si nunca hubieran estado vivos.

Dios tomó mis manos entre las suyas y nos sentamos en silencio un rato; luego, pregunté: «¿Cuáles son las lecciones que te gustaría que ellos aprendieran?«…

Dios respondió con una sonrisa:

Me quedé sentado un buen rato y disfruté de la experiencia. Le agradecí su tiempo y todo lo que hizo por mí. Me respondió: «Bienvenido, estoy aquí, siempre. Todo lo que necesitas es preguntar, yo te responderé».

Fuente: www.todo-mail.com/

 

Caseros y su Gente