Cuando entrevistamos a María del Carmen Gómez, tenía 35 años, estaba casada y tenía una hija.

Vivía en la calle Cafferata, entre Hornos y Caseros.

La descubrimos coqueta, alegre, vital, esa clase de personas que a uno lo hacen sentir cómodo.

Hacía una década que los ojos de María del Carmen – quien sufría de diabetes desde pequeña – habían quedado en penumbras.

Un velo oscuro cegó su juventud, los rostros queridos y hasta le robó el color de los objetos que palpaba.

Lejos de entregarse a la compasión que consideraba estéril, llena de coraje se fue ganando un espacio en esta sociedad de comportamiento áspero con las personas disminuidas.

Los siguientes son algunos conceptos rescatados de lo que nos dijo, durante aquella entrevista, María del Carmen:

María del Carmen Gómez falleció el 17 de diciembre de 2015, a sus 56 años. Nos legó su imperecedero ejemplo de vida.

Caseros y su Gente