Mirá cómo me vengo a enterar porqué alguna vez me dijeron “gil de lechería”

Para quien esto escribe ser acusado (me sucedió, recuerdo) como “gil de lechería”, equivalía a algo parecido a “chauchón”, “pajarón”, remoquetes que, convengamos, ya cayeron en desuso. Pero, hace apenas instantes, me acabo de informar de cuándo y dónde es…







