¡¿Cómo no te podés acordar de Pocho Roveta, el isleño que optó por esta tierra firme llamada Caseros para su vida?!

Pocho fue purrete en una isla rodeada por el Paraná de las Palmas, el Boca Carabela y el arroyo Toledo. Su casa de barro y paja, revocada, techo de zinc, asentada en postes de dos metros de altura para defenderse…







