Hoy 8 de abril de 2021, el entrañable “bolita” cumple 61 años. Y fue en nuestro Caseros, donde se fabricó el primer FIAT 600 argentino.

Precisamente, en la planta FIAT SOMECA S.A. (foto) que estaba instalada en el triángulo formado por las calles De Tata (actual Pdte. Perón), Guido y Cervantes.
En ese espacio se lanzó la producción de las primeras 2000 unidades, réplicas del popular prototipo italiano.

Las carrocerías llegaban desmontadas desde Italia y se ensamblaban en la planta fabril caserina, con motores procedentes de la fábrica que Fiat Someca emplazó en Córdoba y autopartes que, en su mayoría, provenían de Italia.

Se cuenta que el primer fitito caserino “era de color gris claro y venía con un motor de 633 cm3 y 28 CV, colocado en la parte de atrás del auto” (fue el primer Fiat con motor trasero).

«LA FIAT VIEJA»

La bolita medía 3,22 mts. (largo) x 1.38 (ancho) y su altura era de 1.40. Costaba poco más de ¡¡¡400 dólares!!!, era compacto, económico, transportaba cuatro personas y ofrecía un alto rendimiento.

La «pista de pruebas» del bólido era la adoquinada calle Quintana (todavía sigue adoquinada), entre De Tata y Alberdi.

En 1963, la producción comenzó a trasladarse al nuevo centro industrial, ubicado a 500 metros (predio ocupado hoy por la planta PSA Peugeot Citroen), coincidiendo con el lanzamiento del Fiat 1500.

El entrañable “fitito” continuó fabricándose hasta 1982, superando las 300 mil unidades.

A la edificación donde se fabricó la primera “bolita” que rodó en nuestro país, los veteranos del barrio todavía le dicen «La Fiat vieja».